El clima de la Tierra



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Le climat de la Terre



Movimientos e inclinación

En un lugar dado, la temperatura media medida en la superficie terrestre no es constante a lo largo del año. Dicho fenómeno se conoce como la alternancia de las estaciones. En las zonas templadas, en un año, se suceden cuatro estaciones. Este fenómeno puede explicarse por tres razones: la revolución de la Tierra alrededor del Sol, la redondez de la Tierra y la inclinación del eje de rotación diaria de la Tierra, es decir el eje de los polos con respecto al plano de su órbita alrededor del Sol. La Tierra gira alrededor del Sol en una órbita elipsoidal contenida en un plano, el plano de la Eclíptica. La excentricidad de esta órbita es tan pequeña que nuestro planeta se desplaza prácticamente sobre un círculo. La Tierra da la vuelta completa alrededor del Sol en un año. Teniendo en cuenta la redondez de la Tierra, en el Ecuador los rayos llegan perpendiculares a la superficie terrestre y, cuanto más nos acercamos a los polos, más oblicuos llegan estos rayos. Así, para una misma cantidad de energía solar que llega al suelo, la superficie calentada será más pequeña en el Ecuador que en los polos. La cantidad de energía recibida por unidad de superficie, a nivel del suelo, será entonces mayor en el Ecuador que en los polos. Por otra parte, cuanto más nos acercamos a los polos, mayor es la distancia que los rayos solares deben recorrer en la atmósfera, donde pierden parte de su energía. En consecuencia, la cantidad de energía recibida es, por ejemplo, dos veces mayor en el Ecuador que a los 60° de latitud. Pero la revolución alrededor del Sol y la redondez de la Tierra no explican el fenómeno de las estaciones. Este solo se debe al hecho de que el eje de los polos no es perpendicular al plano de la Eclíptica, o, dicho de otra forma, que el plano ecuatorial de la Tierra no se superpone con el plano de la Eclíptica. Dichos planos forman un ángulo llamado oblicuidad, que es de 23°5. Si este ángulo fuera nulo, para una misma latitud, la de París por ejemplo, se constataría que, en diciembre y en junio, la cantidad de energía solar recibida sería la misma. No habría, pues, diferencia de temperatura entre invierno y verano. En la realidad, se constata que, en diciembre, los rayos del Sol llegan muy inclinados a esta latitud. La cantidad de energía solar recibida es reducida. Es el invierno. En cambio, en junio, a la misma latitud, los rayos del Sol llegan mucho más perpendiculares. La cantidad de energía recibida es alta. Es el verano. Fuera de las zonas templadas, no existe esta alternancia regular de cuatro estaciones bien marcadas. Entre los dos trópicos, por ejemplo, la posición del Sol es casi siempre perpendicular por lo que la diferencia de temperatura entre verano e invierno no es demasiado marcada. Entonces, a menudo hay solo dos “estaciones”, en el sentido climático, una estación de lluvias y una estación seca.

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